"El Espíritu de la Verdad" (Jn 14, 15-21)
Continuamos escuchando las palabras de Jesús a sus discípulos, en la Última Cena. Jesús se está despidiendo. Ya no estará con ellos físicamente. Pero seguirá acompañándonos. Jesús habla de una presencia en la ausencia, difícil de explicar con palabras, pero intensa y real, más aún, vivificante: "el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, y viviréis". Empieza así a anunciar al Espíritu Santo. Y habla de Él como el Paráclito (el que acompaña, para defender, para interceder y amparar, para ayudar, para infundir ánimo y luz...). Es presencia espiritual. Por tanto, no podemos percibirlo y controlarlo con la exactitud de las cosas físicas. Sobre todo, es presencia que infunde vida. Jesús habla de él como el Espíritu de la Verdad, aquél que nos "guiará hasta la verdad plena" (Jn 16,3): Verdad siempre mayor que nosotros, verdad que es vida y crea vida. Es presencia por el amor, que nos une a Jesús, y con Él, al Padre. Adhesión a Él, que une nuestra voluntad c...






