“Para dar plenitud” (Mt 5, 17-37)
Jesús se enfrenta, a veces, con los fariseos y escribas: para curar en sábado, salvar a una mujer condenada a muerte por adulterio... hoy escuchamos el sentido de esto, que no es una "rebaja" de las exigencias de la Ley; sino, precisamente, su realización plena. Jesús es, la Palabra definitiva del Padre, que nos da la clave para comprender toda la revelación anterior: " el Hijo Único, que está en el seno del Padre, nos lo ha dado a conocer " (Jn 1, 18). Y por eso “ habla con autoridad” (Mt 7, 28-29), con ese “ pero yo os digo” que precisa y señala el sentido de la Revelación ya conocida. Una plenitud que es radicalidad: “ si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos ”. Y una radicalidad que no es cumplimiento minucioso de preceptos, sino ir a su raíz: aquí, Jesús habla de la renuncia a toda forma de violencia (también la verbal), y la búsqueda de la reconciliación; el respeto a la persona y a la f...





