“Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos” (Mt 22, 1-14)
Jesús (e Isaías, en la primera lectura) compara el reino de Dios con un banquete magnífico. En contraste con la generosidad de esta invitación aparecen la indiferencia y el rechazo de los llamados. La violencia de esa parábola resulta chocante en Jesús, que siempre anuncia la misericordia del Padre (aunque una parábola es un relato muy esquemático con trazos simples). Refleja, sin embargo, la realidad de nuestro mundo, donde recursos para que todos pudieran vivir con dignidad, pero, por el rechazo a los valores que Dios propone, se malogran las oportunidades de compartir y se desatan muchas veces la guerra y la brutalidad. A pesar del rechazo de los llamados, el banquete se sigue ofreciendo, y con una generosidad que alcanza a todos, " malos y buenos ". Es la misma benevolencia del " Padre celestial que hace salir el sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos " (Mt 5, 45), que ofrece su amor a todos. El " vestido de boda " sign...








