“Id también vosotros a mi viña” (Mt 20, 1-16)
Con la parábola de los jornaleros, Jesús ilumina un dicho que repite varias veces en el Evangelio “ los últimos serán primeros y los primeros últimos ” (Mt 20, 16). Una expresión que desafía la lógica del mundo. Pero se puede comprender con el corazón. Para una madre o un padre, que quiere a cada uno de sus hijos, el primero que viene a su mente es aquél que está en situación más vulnerable, o aquél que sufre. Jesús nos dice que el Padre, Dios, es así. (Y nuestro corazón, cuando ama, se hace a imagen del de Dios). En la parábola, el dueño de la viña se mueve por la generosidad. Busca que todos tengan trabajo. Y paga el jornal entero incluso a quien llegó a última hora. El denario era el salario de una jornada y significaba, para los jornaleros, el sustento de su familia. Y dice: “¿vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”. Literalmente (es una expresión hebrea): “¿es tu ojo malo porque yo soy bueno? ” Su generosidad nos interpela: ¿cómo es mi mirada? Mi forma de ...








